Una cançó de bressol para Ifigenia: Mareta, Mareta no´m faces plorar
Veremos lo que dura, en la única sala de Valencia en la que se ha estrenado con cierto retraso en un ayer de 2007, la película de 2005 , Chinjeolahn geumjassi, Sympathy for lady Vengeance del director coreano Park-Chan Wook, , que forma parte de su trilogía sobre la Venganza, junto con Sympathy for Mr. Vengeance, de 2002, y Old Boy, de 2003. Era yo el único espectador de las 18,30 horas. Ni siquiera había palomitas.
Existe otra versión, la titulada Fade to Black and White version, que comienza en color pero gradualmente asume el blanco y negro como manifestación del cambio que sufre el personaje de Lee Geum Ja, cuyo comportamiento se vuelve cada vez más frío, en su búsqueda de la pureza mientras va ejecutando su venganza.
Como nueva Clitemnestra, Lee Geum Ja alimentará pacientemente, mientras elabora finísima pastelería y letales menús carcelarios, sus pensamientos de venganza con años de rencor y astucia: al final la sangre clama sangre y un crimen será cometido para desvirtuar y lavar otro u otros anteriores
El parecido del poster de promoción en España con el del Kill Bill: los dos nos hablan de madres y venganzas terribles, pero no os llevéis a engaño: el tratamiento es algo distinto.
En la crítica sobre el film las opiniones sobre el argumento o sus planteamientos morales son dispares, pero en general hay coincidencia en la belleza de su plasticidad visual, el tratamiento del color, la fotografía y el montaje y sus muy elaborados movimientos de cámara, planificación, vestuario y maquillaje.
En todo caso, una buena reflexión sobre la venganza que nos aproxima a los sentimientos de Clitemnestra y que además otorga la palabra a las víctimas y a las Ifigenias con su presencia y a través del diálogo nada menos que de Mareta, Mareta no´m faces plorar.
A mí me gustó, y mucho, la banda sonora. El Cessate, O Mai Cessate, de Vivaldi. Pero sobre todo hay que agradecer al director coreano Park Cahn Wook el que haya elegido nuestra popular cançó de bressol, Mareta, Mareta no´m faces plorar, para iluminar el encuentro entre madre e hija . Una cançó de bressol mediterránea muy similar a la que seguramente Clitemnestra le cantaba a Ifigenia, pues ya nada hay nuevo bajo el sol Helios, desde que la Tierra Gea nos parió a los Helenos, sus héroes y dioses, y sus poderosas Tragedias.
Dicen los que lo saben que Mareta, Mareta es una canción alicantina de cuna anónima, de 1700, y es aquí interpretada por Montserrat Figueras y la formación de Jordi Savall, de su Alia Vox Ninna Nanna, que recoge canciones de cuna desde 1500 hasta nuestra época, recopilación que el New York Times consideró uno de los mejores CDs de música clásica de 2003
Es de agradecer que en una película coreana tan bella podamos escuchar esta hermosa versión en los closing credits como colofón. Y es que, muchachos, conviene muchas veces también esperar sentaditos a ver los créditos de cierre, aunque sea peleando con los cuerpos del equipo de limpieza de la sala.
Mareta, mareta, no’m faces plorar,
Compra’m la nineta avui qu’es el meu sant.
Que tingua la nina hermosos els ulls,
La cara molt fina i els cabells molt rull.
Marieta, Marieta, jo es cantaré
una cançoneta que ta adormiré.
Dorm-te, neneta, dorm si tens sons.
Dorm-te, neneta, dorm si tens sons.
Aquí la podéis escuchar.
Allá un clip de Jenny, la hija. No veáis el clip si tenéis intención de ver la película, que os recomiendo.
Y ahora a esperar su último trabajo I´m a cyborg but that´s o.k, presentado en el pasado Festival de Berlín.
Os quiero, sin ánimo de venganza.










